
Más alla de los eones Que no está muerto lo que yace eternamente y con los evos extraños incluso la muerte puede morir. Abdul Alhazred |
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| | Historia de los integrantes de la escuadra Requiem | |
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Lord Santiagus Admin

Cantidad de envíos: 83 Fecha de inscripción: 08/05/2007
 | Tema: Historia de los integrantes de la escuadra Requiem Mar Dic 13 2011, 19:49 | |
| Bueno chavales, aquí va una tarea para vosotros. Pensad en vuestro personaje, me gustaría que me contaseis cuanto más mejor, pero de primeras nos vamos a centrar (por empezar por algún lado) en vuestra mayor batalla o guerra en la que os hayais visto envueltos. Me gustaría una pequeña historia o lo que veais, pero básicamente el tema está en ver contra quien os visteis envueltos y que papel desempeñasteis en ella, como de dura fue la contienda y finalmente como acabó todo y como acabasteis vosotros. Si quereis no tiene porque ser solo una batalla, puede ser toda una campaña o una puñetera cruzada, el Emperador dirá. Una cosa, no os olvideis que actualmente perteneceis a los Deathwatch, lo cual quiere decir que si habeis entrado en este cuerpo de élite es porque sois buenos, muy buenos, así que podeis fliparos con la historia claramente, a ver, no os pongais a la altura de un primarca, pero creo que todos nos entendemos.
Doy plena libertad para que conteis lo que querais, pero tened en cuenta que vuestra historia tendrá repercusiones reales en el juego. Es importante saber lo que habeis vivido y contra que os habeis enfrentado principalmente, que os ha marcado y como afrontais el futuro desde ahi. Esto a parte de ayudaros a vosotros a crearos una idea del personaje me ayudará a mi a lo largo de las partidas, no nos olvidemos que el Deathwatch básicamente es una historia de heroes sin igual, así que vosotros sois más que nunca los autenticos protagonistas y teneis que tener un buen trasfondo. Lo digo, a escribir! (PD: Posteadlo aquí, el que tenga algún secreto que me lo envie al correo de aquí tambien) PD2: Para los que os echeis las manos a la cabeza y no tengais ni zorra de por donde tirar leed un poco por internet copón, que está toda la información por ahi y hay a raudales. Mirad los enlaces que he colocado en la sección de Universo. |
|  | | Doji

Cantidad de envíos: 39 Fecha de inscripción: 18/06/2007
 | Tema: Re: Historia de los integrantes de la escuadra Requiem Dom Dic 18 2011, 23:02 | |
| Orígenes del hermano Rehael Cuando el inquisidor Stele, un psíquico hereje infiltrado en el Ordo Heréticus, consumó su plan motivado por un demonio al servicio de Tzeentch, se desató una terrible batalla en el planeta Sabien entre los Portadores de la Palabra y los Ángeles Sangrientos. El hermano Rehael formaba parte de una de las escuadras de asalto de la compañía. Se había distinguido en el pasado como un marine hábil en el combate cuerpo a cuerpo, un poco indisciplinado (lo justo) pero tenaz y arrojado. No se defendía mal peleando en inferioridad numérica, pero claramente su fuerte era el uno contra uno, y en más de una ocasión era el que había dado el golpe de gracia a algún poderoso enemigo del Emperador. Aquél fue el día de suerte del hermano Rehael: la Guardia Sanguinaria, la escuadra de asalto de élite de los Ángeles Sangrientos formada por los más laureados veteranos del capítulo, se había quedado sin un efectivo y necesitaban un hombre para completar los 5 marines habituales, así que el capitán de la compañía decidió que Rehael sería un buen refuerzo. No le permitirían blandir una de las legendarias espadas encarmine propias de la escuadra, pero tendría el inmenso honor de llevar una de las doradas armaduras artesanales propias de la escuadra, además de ser el portaestandarte de la compañía. Como armamento personal, llevaría un puño de combate y un bólter ángelus, también característico de la escuadra. Rehael no cabía en sí de gozo. No sólo suponía un honor para él, sino que estaba seguro de que estaría en pleno fragor de la batalla, ya que la Guardia Sanguinaria siempre era destinada allí donde se esperaba que la batalla fuese más cruenta. Efectivamente, el plan del capitán de la compañía era el siguiente: los Ángeles utilizarían una punta de lanzas formada por tanques y cañoneras que recibirían el grueso del fuego enemigo y con la tarea de llevar a la infantería hasta el cuerpo a cuerpo. No había objetivos, no había órdenes, tan sólo la de destruir al enemigo. Y entonces empezó. Antes incluso de que el hermano Rehael se pudiese dar cuenta estaba unido a los 4 veteranos, que lo habían acogido como a un becario dándole determinados consejos, con cierto paternalismo no exento de dureza. Avanzaban a saltos utilizando los retrorreactores en formación, lo cual no era fácil mientras intentaba mantener erguido el estandarte, observar la batalla, atender a los mensajes que le llevaban del cuartel general por el transmisor del casco, y mantener un ojo en el enemigo, ya a la vista, que les aventajaba en número y potencia de fuego. Iban detrás del Razorback que les abría camino, y enseguida visualizaron el objetivo destinado a ellos: un Vindicator del Caos que estaba causando el terror entre la vanguardia de los Ángeles, y una escuadra de exterminadores que lo protegía. Rehael vio que ambos objetivos estaban al lado de una cápsula de desembarco de los Ángeles y los restos de un dreadnought rodeado de cadáveres. La cápsula era la que tenía la baliza de teleportación que traería a los exterminadores de los Ángeles, por lo que protegerla era vital para que los refuerzos llegasen apropiadamente: de ser destruida había serias posibilidades de que se perdiesen en la disformidad.  By doji78 at 2011-12-20 La batalla estaba igualada: en el flanco derecho la cañonera había sido destruida, y el psíquico de los ángeles y su guardia personal no conseguían eliminar al Land Raider del Caos ni la escuadra que dominaba la colina; pero en el flanco izquierdo la Compañía de la Muerte cargaba contra los Mil Hijos y los marines de la plaga, que no eran capaces de contener la tremenda embestida de los ángeles suicidas, apoyados por el fuego combinado del Land Raider, los exploradores y la escuadra de devastadores apostada en el edificio. Así pues, lo que ocurriese en el centro de la batalla decantaría la misma hacia un bando u otro: si ganaban los ángeles, podría llegar la escuadra de exterminadores de refuerzo y romper definitivamente la formación del enemigo; pero si ganaban los exterminadores del Caos eliminarían la baliza de la cápsula, los refuerzos probablemente no llegarían, y atacarían por la retaguardia a los transportes acorazados de los ángeles, terminando así con la ofensiva. Por tanto, la intervención de la Guardia Sanguinaria sería definitiva, para bien o para mal. Y Rehael lo sabía. La escuadra de élite dio el último salto en cuanto estuvo a distancia adecuada, dejando al Razorback que librase su propia batalla. Empezaron por el Vindicator: la escuadra iba preparada para cualquier contingencia, y uno de los marines llevaba una pistola de fusión en lugar del bólter ángelus. A corta distancia un buen disparo podía acabar con cualquier cosa. El veterano marine no desaprovechó su oportunidad y logró acertarle al depósito de municiones del tanque, con lo que hubo una bonita explosión como anuncio de la entrada en combate de la Guardia Sanguinaria. No podía ser menos. Mientras, el resto de la escuadra ya disparaba sus bólter contra los exterminadores del Caos, por desgracia con escaso éxito gracias a las potentes armaduras del enemigo. Éstos devolvieron el fuego, pero las armaduras artesanales eran igual de eficaces que las armaduras de exterminador contra el fuego de bólter, por lo que estaba claro que aquella contienda no se resolvería a distancia. Rehael prácticamente no había tenido tiempo de reaccionar: apenas habían aterrizado y sólo pudo ver la explosión y el fuego cruzado. Claramente no estaba a la altura de aquella circunstancia, y entendió por qué la Guardia Sanguinaria sólo se formaba por veteranos. Entonces sucedió. Notó cómo sus venas se calentaban y la temperatura corporal aumentaba, notó cómo la vista se nublaba y la razón era suplantada por la locura, como una marea de odio y violencia incapaz de ser detenida. La sed de sangre, la maldición del capítulo, herencia de la terrible lucha entre su primarca, que el Emperador lo tenga en su Gloria, y el architraidor Horus. Notó cómo el resto de sus hermanos sufría el mismo ataque, previo a la batalla cuerpo a cuerpo, y al igual que ellos, musitó las letanías aprendidas en sus entrenamientos para contener la sed de sangre y aprovecharla en su justa medida. Su mayor maldición... pero también su fuente de mayor poder. Y cargaron... El choque fue brutal: las armas encarmine de los Ángeles hicieron estragos entre los exterminadores del Caos, pero la respuesta de éstos, armados todos con puños de combate, fue igualmente demoledora. Rehael atacó con todo, bajando la guardia de forma imprudente pero asestando un fuerte golpe con el puño de combate a su rival, que sin embargo pudo reaccionar a tiempo y parar el ataque. El ángel sangriento clavó el estandarte en el suelo para poder maniobrar mejor, esquivó el contraataque del exterminador gracias a la mayor agilidad de su armadura, y aún le sobró tiempo para mirar cómo iba el combate... ...Se le heló la sangre al descubrir que tan sólo él estaba en pie. Dos de sus veteranos camaradas se arrastraban por el suelo buscando cobertura, y otros dos yacían inertes, uno con la cabeza aplastada y otro con la armadura hundida en el pecho. Junto a ellos, tres armaduras de exterminadores del Caos rezumaban algún tipo de líquido corrupto por las aberturas hechas por las armas encarmine. Sólo quedaba un exterminador enemigo, su rival.  By doji78 at 2011-12-20 “Y no conocerán el miedo”. Cualquier otro marine habría visto que el combate estaba perdido, pues si 4 veteranos habían sido derrotados, ¿qué podría hacer él contra el mismo enemigo? Pero un marine espacial nunca huye, sólo se reagrupa, y si habían escogido a Rehael era por algo. Cada muerte cuenta en una batalla, cada enemigo abatido es un triunfo, y cada amigo caído una derrota. Y sí, es posible que todo el resultado de una batalla dependa del combate de dos hombres, de un duelo singular. Ambos lo sabían, y se tomaron el tiempo justo para mirar a su alrededor y ser conscientes de la situación. Dieron una vuelta sobre sí mismos, sin perderse de vista el uno al otro. El combate iba a ser más igualado de lo que parecía: ambos contaban con puños de combate, y si bien la armadura de exterminador era más fuerte gracias a su campo de energía, la armadura artesanal hacía un punto más ágil al ángel sangriento. Rehael pidió al Emperador que le ayudase en ese trance y no se lo pensó dos veces: atacó soltando dos golpes consecutivos. El primero fue parado por su rival, el segundo lo encajó de lleno, pero no pareció afectarle demasiado; casi le arrancó la cabeza al contraatacar, pero Rehael se agachó con agilidad esquivando el golpe, y con un movimiento espectacular encendió los retrorreactores medio segundo, lo justo para saltar y colocarse detrás del exterminador. Siendo su rival mucho más lento, le propinó una patada en la espalda antes de que éste pudiese girarse. El marine del Caos se tambaleó, pero haría falta algo mucho mejor que eso para tumbarle. Mientras el exterminador se daba la vuelta Rehael aprovechó para coger con ambas manos el estandarte, encendió de nuevo los retrorreactores tras ponerse en posición horizontal, y se convirtió en un proyectil dorado al poner la punta afilada del estandarte por delante, apuntando directamente a la cabeza del exterminador. Ni que decir tiene que el fuerte golpe no le hizo nada al hereje, y Rehael así lo esperaba, pero sí sirvió para desconcertarle una décima de segundo y hacerle bajar la guardia. A Rehael le sobró la mitad del tiempo para propinarle un puñetazo de lleno en la boca del estómago, partiendo en dos la armadura y un par de costillas de su rival. Rematarle fue lo sencillo. El Emperador había escuchado sus plegarias. Rehael no se lo podía creer, pero no perdió el tiempo en autofelicitarse. Cogió de nuevo el estandarte y activó los retrorreactores para colocarse frente a la cápsula, en posición para defender la baliza de cualquier ataque. Alcanzó algo de cobertura, lo justo para evitar una andanada de los marines de la plaga que le disparaban desde la colina, y esperó en alerta a que llegasen los refuerzos. No tuvo que esperar mucho: al cabo de pocos segundos se materializaron los exterminadores de los ángeles sangrientos, que devolvieron todo el fuego a los marines de la plaga mientras avanzaban con paso decidido. La batalla estaba decantada, pero Rehael no tenía escuadra, y desde luego no era capaz de auxiliar a los veteranos heridos en combate... no importaba, pronto llegarían los apotecarios ya con el centro controlado, y su misión había sido un éxito. Avistó al Razorback a una distancia cercana, disparando contra los restos del enemigo del flanco izquierdo, y decidió que aquél sería un buen refugio. Llegó de un salto con los retrorreactores, e inmediatamente se abrió la compuerta del transporte y pudo meterse dentro. Agotado, se sentó mientras un servidor miembro de la tripulación le ayudaba a quitarse el casco dorado y le daba algo de beber. Mi señor, ¿qué tal ha ido el combate? ¡Por la gloria de Sanguinius, sólo quedáis vos de vuestra escuadra! Bueno... hemos tenido días mejores- dijo con media sonrisa mientras notaba cómo la sed de sangre remitía poco a poco. Mintió, aquél había sido su mejor día.
Última edición por Doji el Mar Dic 20 2011, 22:46, editado 1 vez |
|  | | Doji

Cantidad de envíos: 39 Fecha de inscripción: 18/06/2007
 | Tema: Re: Historia de los integrantes de la escuadra Requiem Dom Dic 18 2011, 23:07 | |
| Bueno, siento la parrafada, pero quería contar la historia adecuadamente.
Mi intención ha sido la de justificar los trasfondos de Rehael, en concreto "Toe to toe", que le da bonos al cargar contra un enemigo élite, y "Hatred: Daemons", aunque no se trate propiamente dicho un demonio sino un exterminador del Caos.
Además, como ya os dije saqué el evento de mi gran batalla a 3000 puntos contra el Caos. Lo que está relatado es tal y como fue, y tengo fotos que lo atestiguan (si no me equivoco ya os lo relaté y las enseñé en su momento). Lo que pasa es que no he podido postear las fotos, no sé por qué no me ha dejado el foro. En realidad sólo quería colgar dos: una en la que se ve a la Guardia Sanguinaria justo antes de atacar al Vindicator del Caos, tal y como lo relato, y otra en el que se ve a Rehael en combate singular con el exterminador del Caos. San, ya me dirás si podemos hacer algo al respecto, si quieres te mando los ficheros al correo y editas tú el mensaje... |
|  | | Lord Santiagus Admin

Cantidad de envíos: 83 Fecha de inscripción: 08/05/2007
 | Tema: Re: Historia de los integrantes de la escuadra Requiem Lun Dic 19 2011, 13:30 | |
| | Doji escribió: | Bueno, siento la parrafada, pero quería contar la historia adecuadamente.
Mi intención ha sido la de justificar los trasfondos de Rehael, en concreto "Toe to toe", que le da bonos al cargar contra un enemigo élite, y "Hatred: Daemons", aunque no se trate propiamente dicho un demonio sino un exterminador del Caos.
Además, como ya os dije saqué el evento de mi gran batalla a 3000 puntos contra el Caos. Lo que está relatado es tal y como fue, y tengo fotos que lo atestiguan (si no me equivoco ya os lo relaté y las enseñé en su momento). Lo que pasa es que no he podido postear las fotos, no sé por qué no me ha dejado el foro. En realidad sólo quería colgar dos: una en la que se ve a la Guardia Sanguinaria justo antes de atacar al Vindicator del Caos, tal y como lo relato, y otra en el que se ve a Rehael en combate singular con el exterminador del Caos. San, ya me dirás si podemos hacer algo al respecto, si quieres te mando los ficheros al correo y editas tú el mensaje... |
Que va tio, no sientas nada! era exactamente lo que quería, cuanto más te explayes mejor. Ha estado muy bien, tio, con respecto a las fotos si quieres enviamelas en un email y miro a ver que puedo hacer, pero yo también he tenido problemas con las fotos, tengo que mirarlo más detenidamente a ver que coño pasa. Con respecto a Hatred: Deamons, hay la opción de Hatred: Chaos Space Marine, si así lo deseas te dejo cambiarla gratuitamente sin problema ninguno, así lo dejas todo más atado. Una cosilla, normalmente no suele ser tan habitual que los ejercitos del caos estén mezclados, es decir generalmente los mil hijos y los marines de plaga suelen ir a su royo sin juntarse mucho, aunque Tzeentch y Nurgle no son los que más se odian entre ellos. Lo digo para que lo sepas más que nada, en cuestión de tablero se pasan esto por el forro de los cojones, pero lo normal es que si están todos unidos sea porque es una cruzada negra, y eso es algo muy jodido, y pocos pueden conseguir que se unan los ejercitos sin matarse entre ellos, uno de esos pocos es Abaddon el Saqueador.
Ha estado cojonudo. El resto... Aprended malditos! PD: Ahora sabiendo esto podré darle a tu pj cosas jugosas que vivir en el futuro. |
|  | | Doji

Cantidad de envíos: 39 Fecha de inscripción: 18/06/2007
 | Tema: Re: Historia de los integrantes de la escuadra Requiem Miér Dic 21 2011, 22:49 | |
| Ya, ya sé que en el Caos los grupos de marines no suelen arrejuntarse, pero como sabes en el códex sí que lo hacen, y la verdad es que hasta cierto punto le veo lógica. No argumental, pero sí práctica. En fin, ya debatiremos esto apropiadamente.
Lo de "Hatred: Daemons", si no me equivoco, lo cogí como opción de mejora de los Ángeles Sangrientos. Sin embargo sí es verdad que pega más "Hatred: Chaos Space Marine", sobre todo con el trasfondo de la historia. Así que si me dejas cambiarlo por mí adelante. |
|  | | Lord Santiagus Admin

Cantidad de envíos: 83 Fecha de inscripción: 08/05/2007
 | Tema: Re: Historia de los integrantes de la escuadra Requiem Jue Dic 22 2011, 14:43 | |
| Pues a cambiarlo se ha dicho, queda perfectamente explicado el sentido de porqué, así que me parece fenomenal. Esto es un aviso para el resto, y sobre todo los que no hayais jugado mucho conmigo, si algo tiene sentido siempre soy flexible a la hora de cambiar las cosas, así que si quereis algo dadme un porqué y si tiene sentido no habrá problemas en daroslo, modificarlo, cambiarlo o ajustarlo. El hecho de enriquecer el personaje siempre está por encima de las reglas.
Aprovecho la ocasión para hablaros muy por encima del último libro que ha salido de Deathwatch, First Founding, basicamente se dedica a hablar de los capitulos que se crearon en la primera fundación preherejía. Hay muchas cosas que no os son relevantes para vosotros, que si para mi, pero una parte muy interesante que podeis aprovechar estas navidades para echarle un vistazo es al capitulo II donde habla de nuevos avances especificos para cada Capitulo, interesante, y el capitulo V, donde habla de posibles enfoques del pasado de los PJs cuando estaban en sus respectivos Capitulos. Yo solo le he echado un vistazo, pero me ha parecido bastante chulo. |
|  | | Lord Reuben

Cantidad de envíos: 37 Fecha de inscripción: 21/06/2007
 | Tema: Re: Historia de los integrantes de la escuadra Requiem Sáb Dic 31 2011, 18:27 | |
| Joer, sí señor! Una historia digna de los Salones del Padre de Todas las Cosas... Esta semana contaré la de Gunnar |
|  | | Lord Santiagus Admin

Cantidad de envíos: 83 Fecha de inscripción: 08/05/2007
 | Tema: Re: Historia de los integrantes de la escuadra Requiem Lun Ene 02 2012, 19:10 | |
| | Lord Reuben escribió: | | Joer, sí señor! Una historia digna de los Salones del Padre de Todas las Cosas... Esta semana contaré la de Gunnar |
Eso eso, vamos recopilando historias a ver si el resto se va animando. Por cierto que desconozco por completo que tipo de personaje va a ser Jose al final, espero que lo haya estado mirando... (cosa que dudo). |
|  | | El Loco Maikel
Cantidad de envíos: 6 Fecha de inscripción: 16/12/2011
 | Tema: Re: Historia de los integrantes de la escuadra Requiem Vie Ene 20 2012, 14:48 | |
| Lo unico mas duro que un Marine es un Marine motero. Vamooooos.... | Citación: | +++ 8507997.M41 +++ Vorthirox VI [Colonia minera Imperial] +++ Sector Calixis +++ Segmentum Obscurus
Vorthirox VI, colonia minera imperial situada en el límite exterior del sector Calixis. Descubierto hace escasamente un siglo por los exploradores del imperio, su alta concentración de yacimientos de iridio y sus condiciones atmosféricas aptas para la vida humana favorecieron la rápida colonización y explotación del planeta. Actualmente la población total del planeta ronda los 200.000, en su mayoría trabajadores de las minas y personal auxiliar. La superficie está cubierta de grandes bosques de miles de años de antigüedad.
Día 0. Fecha indeterminada. Navíos estelares no identificados aparecen repentinamente en órbita sobre Vorthirox VI. Los intentos de comunicación por parte de las autoridades del planeta son infructuosos. Tras varias horas de confusión los incursores son identificados como piratas eldars oscuros. Varias naves de descenso han establecido una cabeza de playa en la superficie del planeta, en una zona cercana a los principales núcleos de población. Comienzan a recibirse informes confusos de combates aislados y ataques indiscriminados sobre pequeños asentamientos.
Día 1. La Fuerza de Defensa Planetaria y grupos de milicianos armados son movilizados a marchas forzadas y enviados a la zona de aterrizaje de los invasores. Los combates se suceden en los bosques que rodean a la cabeza de playa eldar. Al finalizar el día la mayor parte de las fuerzas imperiales han sido rodeadas y masacradas sin piedad. Los escasos supervivientes hablan de largas cuerdas de prisioneros que son llevados al interior de las naves eldar. El gobernador colonial y el resto de altos cargos imperiales, protegidos por los escasos restos de la FDP que han conseguido escapar a la masacre, se refugian en el palacio presidencial. La población civil huye en desbandada.
Día 2. Pocas horas antes del amanecer dos fragatas del Adeptus Astartes aparecen en la órbita de Vorthirox VI, atacando frontalmente a la formación de naves eldars y desplegando fuerzas de tierra con una rapidez inusitada. A los pocos minutos de su aparición los recién llegados se identifican como miembros del capítulo de los Ángeles Oscuros y solicitan información sobre las posiciones de los eldars. Esta es la primera y última comunicación que realizan los Astartes con las fuerzas imperiales en el planeta durante el incidente de Vorthirox VI.
Elementos de la segunda y la séptima compañías de los Ángeles Oscuros desembarcan en el centro de las posiciones de los eldars oscuros apenas una hora después de aparecer en la órbita del planeta. Las fuerzas de los piratas no tienen apenas tiempo para reaccionar y son claramente superadas por los marines espaciales. Los xenocidas Angeles no conceden tregua a los eldars, que se ven obligados a huir en desbandada hacia los bosques como apenas unas horas antes le había ocurrido a las fuerzas de la FDP. Los eldars son cazados y masacrados entre los árboles milenarios y el suelo boscoso nunca antes hollado por pie alguno se cubre de sangre, astillas, vainas de proyectiles y árboles arrancados de raíz. Ramas partidas. Olor a cordita. Y plumas. Plumas de cuervo…
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| Citación: | La motocicleta rugía mientras zigzagueaba a toda velocidad entre los enormes arboles en una carrera suicida, saltando hondonadas y esquivando las gruesas raíces que sobresalían de la tierra. Alguna rama baja se partía con un estallido al golpear la armadura negra del jinete, que se balanceaba a un lado y a otro sobre el sillín para equilibrar la enloquecida máquina. El Angel Oscuro estaba cubierto de barro, sangre y humo de motor, pero el pequeño estandarte de plumas blancas que llevaba a la espalda el Angel Oscuro permanecía inmaculadamente limpio. Ravenwing.
El hermano Elías analizaba los datos del radar que se proyectaban sobre el visor de su casco tratando de ver alguna marcación familiar que le sirviera de orientación en medio de aquel caos de troncos y maleza. Un ligero parpadeo a la derecha del visor capto su atención repentinamente. El indicador que los sensores de la motocicleta proyectaban en su campo de visión iba y venía, a medida que los sensores localizaban y perdían entre los arboles al veloz objeto metálico. No importaba. Con eso tenía suficiente.
“Sable 2. Amarillo alfa. Objetivo localizado. Rumbo 210. 95 nudos. A 200 metros de mi posición. Va muy deprisa, probablemente haya encontrado un camino antiguo o el cauce seco de un río. Fijo rumbo de intercepción.” – susurro Elías en el comunicador conteniendo apenas la rabia que le embargaba.
“Sable 5. Recibido. Estoy al noreste del objetivo. Le cerraré el paso.” La voz llegaba algo entrecortada por la densa vegetación del bosque. El escuadrón de motocicletas de la Ravenwing se hallaba muy disperso en aquellos momentos persiguiendo a los restos de la partida xenos en desbandada. Tampoco importaba demasiado, él solo podía ocuparse de aquella escoria.
Elías acelero un poco más la motocicleta y corrigió el rumbo en dirección al vehículo xenos, sin dejar de esquivar árboles, rocas y maleza. Aquello podía parecer imposible para los reflejos y la fuerza de un humano, pero él no era un humano, era un Marine Espacial. Incluso podía ser una locura para un Marine, pero él no era simplemente un Marine, era un Angel Oscuro, un miembro de la Ravenwing. Había nacido y vivido encima de aquella motocicleta y, si el Emperador a bien tenía, moriría encima de ella, para Su mayor gloria y la de Lion El’Jonson.
En cuanto la figura del incursor eldar oscuro se vislumbro entre los arboles Elías pulso los gatillos y chorros de proyectiles bolter atravesaron la distancia que le separada levantando chispas de la superficie blindada del vehículo y arrancando pedazos de corteza y madera. La motocicleta atravesó la nube de astillas y humo y salto directamente al cauce del rio seco por el que huían los xenos, aterrizando en medio de una explosión de barro. Aquel cauce estaba prácticamente despejado de piedras y vegetación y el vehículo gravitatorio podía explotar al máximo su gran velocidad, pero ni siquiera así era rival para el Angel Oscuro.
La furia y el odio lo embargaban como hacía años que no le ocurría. Aceleraba tras el incursor lanzando continuas y casi aleatorias ráfagas de bolter que amenazaban con agotar su munición. Tuvo que recurrir a toda su fuerza de voluntad para recordarse a sí mismo que no debía destruir el vehículo, pues estaba cargado con prisioneros que los piratas habían secuestrado en los asentamientos imperiales y era prioritario recuperar con vida. “El objetivo. Recuerda el objetivo de tu misión.” – le susurraba continuamente la voz de Etharion en el interior del servocasco.
Dos repugnantes eldars se cubrían tras el parapeto posterior del incursor disparándole ráfagas de proyectiles cristalinos que le rodeaban zumbando como avispas y rebotaban en su armadura y en el deflector frontal de la moto. Era poco probable que aquellas armas consiguieran siquiera herirle, pero el simple hecho de que rozaran su sagrada servoarmadura era una blasfemia contra el Emperador y un insulto a todos los gloriosos Angeles Oscuros que la habían vestido antes que Elías. Desenfundo la pistola bolter que llevaba en el lateral del carenado de la moto y lanzo un par de ráfagas cortas a los xenos, el primero recibió varios proyectiles en el pecho y se derrumbo sobre el parapeto, mientras que la cabeza del segundo explotaba alcanzada por la otra ráfaga, rociando a los ocupantes del vehículo de sangre, vísceras y terror. Siguió manejando la motocicleta con una mano y disparando con la otra a la zona baja del esquife, tratando de alcanzar los motores o los impulsores, pero el blindaje era demasiado grueso en aquella zona.
“Sable 2. Estoy detrás de él pero no consigo inutilizar los motores. Procedo a maniobra de bloqueo. Grupo Sable, converged sobre mi posición.”
Acelero la motocicleta subiendo por el lateral del cauce seco hasta ponerse a la altura del incursor y luego dio un volantazo lanzándose directamente contra él. Por una fracción de segundo pudo vislumbrar la expresión de miedo e ira en la cara del piloto del esquife, que había comprendido demasiado tarde sus intenciones. Marine y motocicleta chocaron con un doloroso crujido contra la parte posterior del vehículo, desequilibrándolo y haciéndolo derrapar sobre su campo antigravitatorio. Elías controlo la trayectoria de la moto una vez más y freno para alejarse de los bandazos del esquife. El piloto xenos era bueno, pero 500 kilos de carne, metal y ceramita lanzados como un proyectil eran demasiado para los impulsores del vehículo. Por un momento pareció que sería capaz de recuperar el control del esquife, pero la parte posterior choco contra una enorme roca clavada en el centro del cauce, partiéndose en medio de una lluvia de trozos de metal y cuerpos eldar. El incursor siguió dando vueltas totalmente fuera de control hasta estrellarse contra el lateral del cauce, hundiéndose en la tierra blanda y terminando definitivamente su enloquecida carrera. Elias esquivo los restos, freno al máximo e hizo un derrape de 180 grados para encarar el vehículo destrozado. Con el motor al ralentí observo los restos. No se movía nada. Solo se oían gemidos.
“Sable 2. Objetivo inmovilizado.”
El cargador vacio rebotó con un sonoro clunc contra la bota blindada de la servoarmadura cuando Elías lo dejo caer al suelo e introdujo uno nuevo en la pistola bolter. Se acerco con pasos lentos a los restos accidentados del vehículo con la pistola colgando junto a la cadera. Nada se movía. Solo se oían gemidos. Subió a la cubierta inclinada y observo la destrucción que había causado con una simple embestida.
“El objetivo. Recuerda el objetivo.” – le susurraba Etharion.
Camino despacio aplastando cuerpos muertos bajo sus botas. Un soldado eldar malherido desenfundo un cuchillo de aspecto desagradable a su lado y lo blandió torpemente hacia el Marine. Una sola bala fue demasiada piedad para aquella blasfemia, que se derrumbo con un gorjeo líquido. Seguía avanzando con la vista puesta en la parte frontal del esquife cuando una mano ensangrentada sujeto su tobillo. “…bendito… seas… Angel…” –susurro el soldado de la FDP con un hilo de voz. Sorprendentemente, el soldado parecía no estar demasiado mal, cortes, contusiones y un par de fracturas, pero sobreviviría. Elías se detuvo y lo miro desde más de dos metros de altura. “Que el Emperador sea contigo, soldado. Que Su Gracia te sea concedida.” –recito Elías tras un largo silencio. El servocasco oculto el brillo de piedad en sus ojos cuando apoyo la pistola bolter en la frente del humano y disparó un único proyectil. El marine espacial clavo la vista en la figura tumbada en la parte frontal del incursor. Era un Angel Oscuro. Su armadura verde estaba cubierta de sangre y barro y un trozo de metal retorcido sobresalía de su vientre, una de las barras del lateral del incursor se había partido en el impacto y lo había atravesado. Las muñecas del Angel estaban sujetas por unos gruesos grilletes. “...Hermano… Gracias al Emperador… Ayúdame…” –susurro con voz partida. Elías no se movió.
“¿Te burlas de mi, escoria?” –escupió.
Durante unos instantes ambos permanecieron quietos mirándose sin decir una palabra. El bosque a su alrededor permanecía en completo silencio, como expectante. Repentinamente el marine herido se lanzó sobre su arma, caída a escasos centímetros. Los grilletes, capaces de contener a un hombre normal pero completamente inútiles para la fuerza de un Marine Espacial, se partieron con un chasquido cuando el Angel separó los brazos. Se movía a una velocidad inhumana, apenas perceptible para el ojo mundano, pero Elías se anticipó, piso la mano enguantada que acababa de agarrar el bolter y disparo a quemarropa contra la parte menos blindada del interior del codo. La bala estalló destrozando la articulación y el Angel Caído aulló de dolor. Elías le lanzo un culatazo que astilló el visor de plastiacero y después le arrancó el casco de la cabeza. El traidor sonreía burlon, con los dientes cubiertos de sangre y la pistola bolter de Elías apoyada bajo la mandibula. Su melena rubia y lacia se derramaba sobre las hombreras verdes. Merak el Caído, traidor en Caliban hacia milenios y adorador de los poderes ruinosos desde entonces.
“¿¡De verdad pensabas que me podrías engañar, Merak!? ¿¡De verdad pensabas que podrías burlarme con estúpidos juegos mentales, Traidor!?” –le gritaba Elías a escasos centímetros de su cara cuando las pupilas del Angel Caído comenzaron a dilatarse exageradamente. La armadura verde de Angel Oscuro parpadeo un instante mientras los hechizos que ocultaban su verdadera forma se desvanecían y mostraban los repugnantes y blasfemos símbolos que había grabado burdamente sobre ella. Las mandíbulas de Elías se contrajeron brutalmente cuando la onda psíquica le alcanzo, sus dientes crujieron y le inundo un sabor metálico, a ozono y electricidad. Lucho con toda su fuerza de voluntad para oponerse a los poderes psíquicos del traidor que inundaban su cerebro, quemándolo y desgarrándolo. Su vista, clavada en los burlones ojos de Merak, comenzó a nublarse, sus pensamientos se desvanecían, se mezclaban. Finalmente la visión se le oscureció del todo por un instante, el tiempo y el espacio se congelaron y se partieron. Elías abrió los ojos de par en par con un grito. Etharion le miraba gravemente.
Etharion y Elias estaban sentados en dos grandes sillones de piedra frente a frente, como siempre que el viejo héroe se le aparecía en sus visiones. Ambos vestían los mantos ceremoniales de los Ángeles Oscuros. Parte del espíritu del Heroe de Caledon que una vez portó la servoarmadura que ahora vestía Elías, se había quedado unido al espíritu máquina de esta y a menudo le susurraba consejos y palabras de sabiduría, pero solo en extrañas ocasiones se mostraba en toda su magnitud. Únicamente en momentos tan dramáticos como aquel.
“¿Qué haces, muchacho?” –pregunto el anciano.
“Es fuerte” –respondió Elías, casi avergonzado.
“No más que tú. No más que un fiel siervo del Emperador y de Lion El’Jonson. No más que el brazo ejecutor de Su justa venganza.” –respondió Etharion con suavidad.
“No lo sé, sire” –Elías apenas podía sostener la mirada cargada de fuerza del viejo Angel.
“¿No lo sabes? Pero si sabes lo que ha costado llegar hasta aquí. Si sabes lo que ha costado hallar al traidor. Si sabes los nombres de todos aquellos que han caído tratando de cazar al blasfemo ser al que te enfrentas.”
“Sí, sire.”
“Y recuerdas sus crímenes. Recuerdas el dolor de la traición en el corazón del León... Y recuerdas el castigo que aguarda a aquellos que osan traicionar a sus hermanos de armas y al Emperador”
“¡Sí, sire!”
Salió del trance en el que se había visto sumido durante un milisegundo con un grito de rabia, abriendo los ojos de par en par. Con las fuerzas renovadas por la presencia espiritual de su servoarmadura se arrancó la conexión mental del Caido casi como si fueran algo físico que hurgaba en su cerebro. Recuperó el control de su cuerpo y le propinó un fuerte cabezazo que le rompió la nariz y le borro la sonrisa burlona de una vez por todas. Merak trato de golpear a Elias, pero la furia del Angel Oscuro leal estaba ahora al límite. Dejo caer la pistola y le lanzo puñetazos con sus manos enguantadas hasta acabar con los restos de conciencia de Merak. Se levanto cubierto de sangre de Traidor y extrajo de su cinturón una corona de éxtasis, un arcano y extraño artefacto utilizado para mantener bajo control a los presos más peligrosos. Ya estaba hecho.
Elías arrastro el cuerpo del Traidor fuera del esquife y lanzo dos granadas perforantes a los restos destrozados del vehículo para eliminar todo rastro de lo que allí había pasado. Los ojos muertos del soldado humano que había ejecutado le miraron una última vez, acusadores. Pero no podía haber testigos. Aquello era un asunto de los Ángeles Oscuros. Únicamente de ellos. Era su pecado, su condena y su castigo. A nadie más incumbía. El incursor eldar salto por los aires a su espalda mientras observaba la enorme masa de una cañonera Thunderhawk descender entre los arboles partiendo ramas e incendiando las copas. Los otros miembros de su escuadrón habían ido apareciendo poco a poco y ahora se reunían a su alrededor. Nadie hablaba. No había palabras de felicitación por aquello, solo era su deber.
No había nada que celebrar.
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|  | | Lord Santiagus Admin

Cantidad de envíos: 83 Fecha de inscripción: 08/05/2007
 | Tema: Re: Historia de los integrantes de la escuadra Requiem Vie Ene 20 2012, 18:42 | |
| Cojonudo tio! Me he emocionado y todo, que grande, realmente me ha molado, y tiene bastante que ver con tu trasfondo, en un futuro no muy lejano hablaremos de todo esto en privado ya.
Grande. |
|  | | Doji

Cantidad de envíos: 39 Fecha de inscripción: 18/06/2007
 | Tema: Re: Historia de los integrantes de la escuadra Requiem Dom Ene 22 2012, 12:32 | |
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|  | | | | Historia de los integrantes de la escuadra Requiem | |
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